NUEVES DÍAS CON SAN
ANTONIO DE PADUA
DÍA PRIMERO
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo. R/. Amén.
DE LOS SERMONES DE SAN ANTONIO
El
que está llenó del Espíritu Santo habla diversas lenguas. Estas diversas
lenguas son los diversos testimonios que da de Cristo, como por ejemplo la
humildad, la pobreza, la paciencia y la obediencia, que son las palabras con
que hablamos cuando los demás pueden verlas reflejadas en nuestra conducta. La
palabra tiene fuerza cuando va acompañada de las obras, y, por esto, el Señor
nos maldice como maldijo aquella higuera en la que no halló frutó, sino hojas
tan sólo. «La norma del predicador -dice san Gregorio- es poner por obra lo que
predica». En vano se esfuerza en propagar la doctrina cristiana el que la
contradice con sus obras.
Hablemos,
por tanto, como el Espíritu Santo nos conceda expresarnos, pidiéndole humilde y
devotamente que nos infunda su gracia, para que llegue el día de Pentecostés
por la perfección de los cinco sentidos y la observancia del Decálogo; para que
quedemos llenos del espíritu impetuoso de la contrición y nos abrasemos con las
lenguas de fuego de la confesión, para que, encendidos e iluminados en el
esplendor de los santos, merezcamos ver a Dios uno y trino. Ayúdenos aquel que es
Dios uno y trino, bendito por los siglos de los siglos. Diga todo espíritu:
Amén, aleluya.
Antífona:
Desde su juventud caminó Antonio con rectitud, halló mucha sabiduría y progresó
en ella. Se entregó a Dios de todo corazón y en tiempos violentos fue compasivo.
ORACIÓN FINAL
Dios
todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio
de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir
fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como
protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
https://www.youtube.com/watch?v=-Pa_NHbiIWU