V MARTES DE CUARESMA
Jornada vocacional Clariana
En este martes rezaremos a Santa Mª Virgen,
modelo de la Vida Contemplativa
por las vocaciones a este monasterio
Ø Adoración Diurna: Turnos de Adoración al Santísimo.
Ø Liturgia de las Horas
Ø Celebración de la Santa Misa
Ø Rezamos por las necesidades de todo el mundo.
Ø Trabajo: costura y bordados
Ø Estudio
Ø Vida Fraterna: el don de las hermanas.
Ø Recreación: Alegría.
Ø Felicidad y Paz…
Si sientes la llamada de Dios: responde a esa llamada
con la entrega generosa de tu vida.
¡Dios te quiere a aquí!
Ponte en contacto con nosotras.
Diario de Santa Faustina Kowalska, 2
Cuando miro hacia el futuro, me atemorizo, pero ¿por qué sumergirse en el futuro? para mi solamente el momento actual es de gran valor, ya que quizá el futuro nunca llegue a mi alma, el tiempo que ha pasado no está en mi poder, cambiar, corregir o agregar, no pudo hacerlo ningún sabio ni profeta, así que debo confiar a Dios lo que pertenece al pasado, oh momento actual, tú me perteneces por completo, deseo aprovecharte cuanto pueda, y aunque soy débil y pequeña, me concedes la gracia de tu omnipotencia por eso, confiando en tu misericordia, camino por la vida como un niño pequeño y cada día te ofrezco mi corazón inflamado del amor por tu mayor gloria.
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
Yo soy la luz
23 Marzo 2026
Lectura del santo Evangelio según san Juan 8, 12-20 En aquel tiempo, Jesús habló a los fariseos, diciendo: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida».
Le dijeron los fariseos: «Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero». Jesús les contestó: «Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y adónde voy; en cambio, vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy. Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie; y, si juzgo yo, mi juicio es legítimo, porque no estoy yo solo, sino yo y e! que me ha enviado, el Padre; y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo doy testimonio de mí mismo, y además da testimonio de mí el que me ha enviado, el Padre».
Ellos le preguntaban: «Dónde está tu Padre?».
Jesús contestó: «Ni me conocéis a mí ni a mi Padre; si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre».
Jesús tuvo esta conversación junto al arca de las ofrendas, cuando enseñaba en el templo. Y nadie le echó mano, porque todavía no había llegado su hora.
Palabra del Señor.