EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ
BUIZA, ofm
Trigo y
cizaña
19 Julio 2026
Lectura
del santo evangelio según san Mateo (13,24-43)
En aquel tiempo, Jesús propuso otra
parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró
buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y
sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se
formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a
decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo?
De dónde sale la cizaña?" Él les dijo:
"Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres
que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al
arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos
hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: Arrancad
primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en
mi granero."»
Les propuso esta otra parábola: «El reino
de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta;
aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las
hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros
a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los
cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y
basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en
parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del
profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré los secretos desde la
fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los
discípulos se le acercaron a decirle: «Acláranos la parábola de la cizaña en el
campo.»
Él les contestó: «El que siembra la buena
semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los
ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que
la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los
ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del
tiempo: el Hijo del Hombre enviará sus ángeles y arrancarán de su reino a todos
los corruptos y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el
llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en
el reino de su padre. El que tenga oídos, que oiga.»
Palabra del Señor