martes, 3 de noviembre de 2026
Jornada vocacional Clariana
En este martes rezaremos a Santa Mª Virgen,
modelo de la Vida Contemplativa
por las vocaciones a este monasterio
Ø Adoración Diurna: Turnos de Adoración al Santísimo.
Ø Liturgia de las Horas
Ø Celebración de la Santa Misa
Ø Rezamos por las necesidades de todo el mundo.
Ø Trabajo: costura y bordados
Ø Estudio
Ø Vida Fraterna: el don de las hermanas.
Ø Recreación: Alegría.
Ø Felicidad y Paz…
Si sientes la llamada de Dios: responde a esa llamada
con la entrega generosa de tu vida.
¡Dios te quiere a aquí!
Ponte en contacto con nosotras.
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
Asumir las costumbres del Reino
03 noviembre 2026
Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,15-24)
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: «¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios!» Jesús le contestó: «Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: "Venid, que ya está preparado." Pero ellos se excusaron uno tras otro. El primero le dijo: "He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor." Otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor." Otro dijo: "Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir."
El criado volvió a contárselo al amo. Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: "Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos." El criado dijo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio." Entonces el amo le dijo: "Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa." Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.»
Palabra del Señor
Del Diario de Santa Faustina, 1592
Durante la meditación, el Señor me hizo conocer la alegría del cielo y de los santos, que se alegran por nuestra llegada.
Aman a Dios como el único objeto de su amor, pero también nos aman a nosotros con ternura y sinceridad; sobre todos desciende la alegría del Rostro de Dios, porque Lo vemos cara a cara. Ese Rostro es tan dulce que el alma cae continuamente en éxtasis.
Es el Señor mismo quien me impulsa a escribir las oraciones y los himnos sobre Su Misericordia, y estos actos de adoración se agolpan en mis labios.
He notado que las expresiones en honor de la Misericordia de Dios se presentan a mi mente ya formuladas.




























