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miércoles, 5 de agosto de 2026

DEDICACIÓN DE LA BASILICA DE SANTA MARÍA

5 DE AGOSTO

 
 
 


La Basílica Santa María la Mayor es la más grande dedicada a la Virgen María en Roma. Fue construida tiempo después del Concilio de Éfeso (431), en el que Nuestra Señora fue proclamada Madre de Dios.
 
El Papa Sixto III mandó erigir el templo sobre el monte Esquilino y cada 5 de agosto se celebra la consagración de esta famosa iglesia, la más antigua en occidente dedicada a la Virgen.
 
Durante siglos la Basílica de Santa María la Mayor ha sido embellecida y adornada. Los mosaicos de la parte cercana al altar y de las paredes de la nave son de los más finos de Roma y representan escenas de la vida de la Virgen María. El techo está decorado con el primer oro que Colón llevó de América.
 
En esta Basílica se encuentra también una imagen mariana con el título de Virgen María, salvadora del pueblo romano, la “Salus Populi Romani”, que en varias situaciones de gran necesidad se le ha sacado en procesión. En una ocasión acabó con una plaga en Roma.
 
San Juan Pablo II desde el comienzo de su pontificado quiso que una lámpara estuviera encendida bajo este ícono mariano como muestra de su gran devoción.
 
El Papa Francisco antes de emprender un viaje internacional y al retornar a Italia se dirige a la Basílica de Santa María la Mayor, deja un ramo de flores al pie de la imagen mariana y se detiene en un momento de oración
 
La Basílica es también conocida como la Iglesia de Santa María de las Nieves por un milagro que se produjo vinculado a esta advocación, Basílica Liberiana en memoria del Papa Liberio que fue quien la consagró y como Iglesia de Santa María de la Cuna porque según la tradición allí se conserva un fragmento de la cuna del Niño Jesús que trajo Santa Elena.
En Roma existen cuatro Basílicas mayores de gran importancia por la historia y riqueza espiritual que encierran. Santa María la Mayor es una de ellas. Las otras tres son la Basílica de San Pedro, la Basílica de San Juan de Letrán y la Basílica de San Pablo Extramuros.





NOVENA A SANTA CLARA DE ASÍS

Día 4: LA PRIMERA FRANCISCANA

 

 

Oración

Admirable Santa Clara de Asís. Tu seguiste a Cristo tras las huellas de Francisco de Asís y eres modelo de cuantos queremos seguir el ideal franciscano. Obtennos la gracia de caminar fielmente por esa misma senda, siguiendo tu ejemplo y tus enseñanzas. Queremos compartir las alegrías y las  tristezas de los hombres, sufriendo con los que sufren, alegrándonos  con los  que se  alegran. Que nuestra vida sea así un sacrificio agradable a los ojos de Dios y llevemos a feliz término la obra que El en nosotros ha comenzado. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor Amén.

 

 Aclamaciones

-Loados seas mi Señor, por nuestra Hermana Clara, que se abrazó por tu amor a la pobreza santa. (Padrenuestro)

- Loados seas, mi Señor, por su vida penitente y liberada. A Ti, el honor, la gloria y la alabanza. (Padrenuestro)

- Loados seas, mi Señor, por su vida alegre y entregada, y porque suscitaste por doquier miles a su semejanza. (Padrenuestro)

 

Reflexión

A Santa Clara le gustaba llamarse con humildad “la plantita de San Francisco”, pero no nos engañemos. Clara es admirable, como lo fue Francisco. No es a la sombra de la Primera Orden como hay que ver la historia de las Damas Pobres, las Clarisas. Es una historia fraternal, pero paralela. Clara y  Francisco tuvieron que  asumir las responsabilidades de las propias Órdenes. El la condujo hacia Cristo, pero en su destino quiso que fuese  totalmente libre su responsabilidad. Proverello  Francisco  fue trasplantada al claustro. Ella es la primera mujer seguidora del ideal franciscano. La joven abadesa estaba tan llena de Dios y de su espíritu, que Francisco con frecuencia le pidió su consejo, y encomendó a sus  oraciones  los trabajos de sus frailes. Ella no había de salir a los púlpitos a anunciar la Buena Nueva, pero en silenciosa tarea cooperaba en el inmenso trabajo de los franciscanos. El esfuerzo corporal no es nada si no está sostenido e iluminado por la oración. Así lo entendió Clara. Mientras sus hermanos recorrían los púlpitos del mundo, ella y sus hijas alcanzaban el valor sobrenatural para su esfuerzo.

 

Oración Final.

Gloriosa Santa Clara, hija esclarecida del jardín franciscano, espejo de pureza y de fe, a quien el Señor concedió la gracia de amar el sacrificio y la santa pobreza y de seguir los pasos de San Francisco. Tú ilustraste a la Iglesia con el admirable resplandor de tu virtud y la enriqueciste con  una nueva  familia dentro del movimiento franciscano. Alcánzanos del Señor que también nosotros comprendamos el valor sobrenatural de las virtudes del Evangelio, de las cuales tú nos dejaste admirables ejemplos y que, practicándolas fielmente, merezcamos gozar un día del fruto de ellas en el cielo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, Amén.

 


 

Novena a San Maximiliano Kolbe, mártir asesinado por nazis

 


 

 

 ¡Feliz cumpleaños Madre!

 

 

 


 

NOVENA A SANTA CLARA DE ASÍS

Día 4: LA PRIMERA FRANCISCANA

 

 

Oración

Admirable Santa Clara de Asís. Tu seguiste a Cristo tras las huellas de Francisco de Asís y eres modelo de cuantos queremos seguir el ideal franciscano. Obtennos la gracia de caminar fielmente por esa misma senda, siguiendo tu ejemplo y tus enseñanzas. Queremos compartir las alegrías y las  tristezas de los hombres, sufriendo con los que sufren, alegrándonos  con los  que se  alegran. Que nuestra vida sea así un sacrificio agradable a los ojos de Dios y llevemos a feliz término la obra que El en nosotros ha comenzado. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor Amén.

 

 Aclamaciones

-Loados seas mi Señor, por nuestra Hermana Clara, que se abrazó por tu amor a la pobreza santa. (Padrenuestro)

- Loados seas, mi Señor, por su vida penitente y liberada. A Ti, el honor, la gloria y la alabanza. (Padrenuestro)

- Loados seas, mi Señor, por su vida alegre y entregada, y porque suscitaste por doquier miles a su semejanza. (Padrenuestro)

 

Reflexión

A Santa Clara le gustaba llamarse con humildad “la plantita de San Francisco”, pero no nos engañemos. Clara es admirable, como lo fue Francisco. No es a la sombra de la Primera Orden como hay que ver la historia de las Damas Pobres, las Clarisas. Es una historia fraternal, pero paralela. Clara y  Francisco tuvieron que  asumir las responsabilidades de las propias Órdenes. El la condujo hacia Cristo, pero en su destino quiso que fuese  totalmente libre su responsabilidad. Proverello  Francisco  fue trasplantada al claustro. Ella es la primera mujer seguidora del ideal franciscano. La joven abadesa estaba tan llena de Dios y de su espíritu, que Francisco con frecuencia le pidió su consejo, y encomendó a sus  oraciones  los trabajos de sus frailes. Ella no había de salir a los púlpitos a anunciar la Buena Nueva, pero en silenciosa tarea cooperaba en el inmenso trabajo de los franciscanos. El esfuerzo corporal no es nada si no está sostenido e iluminado por la oración. Así lo entendió Clara. Mientras sus hermanos recorrían los púlpitos del mundo, ella y sus hijas alcanzaban el valor sobrenatural para su esfuerzo.

 

Oración Final.

Gloriosa Santa Clara, hija esclarecida del jardín franciscano, espejo de pureza y de fe, a quien el Señor concedió la gracia de amar el sacrificio y la santa pobreza y de seguir los pasos de San Francisco. Tú ilustraste a la Iglesia con el admirable resplandor de tu virtud y la enriqueciste con  una nueva  familia dentro del movimiento franciscano. Alcánzanos del Señor que también nosotros comprendamos el valor sobrenatural de las virtudes del Evangelio, de las cuales tú nos dejaste admirables ejemplos y que, practicándolas fielmente, merezcamos gozar un día del fruto de ellas en el cielo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, Amén.

 

"Mujer que grande es tu fe"

 

 

 


 

Oración Diaria del Miércoles

 

 



 


IMAGEN QUE NOS HABLA



 


        Reflexión del Evangelio de hoy

Fr. Benito Medina Carpintero O.P.

Convento de Santa Cruz la Real (Granada

“Señor, ayúdame”

5 Agosto 2026


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

«Ten compasión de mí, Señor Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando».

Él les contestó: «Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».

Ella se acercó y se postró ante él diciendo: «Señor, ayúdame».

Él le contestó: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».

Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».

En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra de Dios.

 

Oremos en el día de hoy

 

 



 




Catequesis

 

 


 

Del Diario de Santa Faustina, 1608

 

+ Al enterarme de ciertos sufrimientos y dificultades que una persona enfrentaba en toda esta obra de Dios, antes de la Santa Comunión pedí a Jesús que me hiciera saber si acaso esos sufrimientos no hubieran sido provocados por mi. Mi dulcísimo Jesús, Te suplico por Tu infinita bondad y misericordia, permíteme saber si en esta obra hay algo que no Te agrada, o si hay alguna culpa mía. Si es así, Te ruego que al llegar a mi corazón lo llenes de inquietud y me des a conocer Tu descontento. Y si no hay culpa mía, afírmame en la paz. Cuando recibí al Señor, mi alma fue llenada de una gran paz y el Señor me comentó que la obra estaba puesta a prueba, pero con esto no era menos agradable a Dios. Eso me alegró mucho, pero dupliqué mis oraciones para que la obra saliera indemne del fuego de la prueba.

 

 



Oración de la mañana

 

 


 

El Amor de Dios.



 

 

 

AGOSTO