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viernes, 16 de octubre de 2026

SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE

16 DE OCTUBRE



“Cuando uno ama, todo habla de amor, hasta nuestros trabajos que requieren nuestra total atención pueden ser un testimonio de nuestro amor”, decía Santa Margarita de Alacoque, a quien se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús.

Santa Margarita María nació en Francia en 1647. A los cuatro años consagró a Dios su pureza e hizo voto de perpetua castidad. Cuando tenía ocho años murió su padre, ingresó en la escuela de las Clarisas pobres, donde se sintió atraída por la vida de las religiosas, y recibió la comunión a los nueve años, algo poco común para la época.
 
 
SANTA EDUVIGES,
MADRE DE FAMILIA Y FUNDADORA DE MONASTERIOS
16 DE OCTUBRE





El 16 de octubre la Iglesia celebra a Santa Eduviges, una madre de familia que junto a su esposo fundó monasterios y a la muerte de él, tomó los hábitos y siguió sirviendo a los pobres y enfermos.

Eduviges nació en Baviera (Alemania) en 1174. A los doces años se casó con el duque Enrique de Silesia de 18 años, quien heredó el ducado de su padre. Tuvieron siete hijos.

Ella y su esposo fundaron muchos monasterios. Él inició el Hospital de la Santa Cruz en Breslau y ella, un hospital para leprosas en Neumarkt, donde atendía personalmente a las que padecían de esta enfermedad.

La Santa acostumbraba ir a la Iglesia sin zapatos en medio de la nieve, pero llevaba el calzado en la mano para ponérselos de inmediato por si se encontraba con alguien.

Cuando murió su esposo, las religiosas lloraron mucho y ella las reconfortó diciendo: “¿Por qué os quejáis de la voluntad de Dios? Nuestras vidas están en sus manos, y todo lo que Él hace está bien hecho, lo mismo si se trata de nuestra propia muerte que de la muerte de los seres amados”.

Santa Eduviges tomó el hábito religioso de Trebnitz, pero sin hacer votos para continuar administrando sus bienes en favor de los más necesitados.

Dios le concedió el don de la profecía y de los milagros. Amó mucho a María Santísima y por ello llevaba siempre una pequeña imagen de la Virgen que le cabía en el puño.

Al morir, fue imposible quitársela de la mano y años después, cuando trasladaron su cuerpo, la encontraron con la imagen empuñada, y los dedos con los que la tenía, incorruptos.








 

Santa Margarita María de Alacoque


 



 

Oremos por la salud del Papa

 



 

 

Feliz Viernes

 



 



Oración Diaria del Viernes


 


 


 

 

IMAGEN QUE NOS HABLA



 


          EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. 

FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm

 Obrar farisaicamente

16 octubre 2026


Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,1-7)

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: «Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo.

No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios.

Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

 Palabra del Señor

 

LectioDivina

16 de octubre

 

 

 



 


 

 

Oremos en el día de hoy

 

 



 





Del Diario de Santa Faustina

𝗥𝗘𝗟𝗔𝗧𝗢 𝗗𝗘 𝗖𝗢𝗠𝗢 𝗙𝗨𝗘 𝗟𝗔 𝗣𝗔𝗥𝗧𝗜𝗗𝗔 𝗔𝗟 𝗖𝗜𝗘𝗟𝗢 𝗗𝗘 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗔 𝗙𝗔𝗨𝗦𝗧𝗜𝗡𝗔  

𝗘𝗟 𝟱 𝗗𝗘 𝗢𝗖𝗧𝗨𝗕𝗥𝗘 𝗗𝗘 𝟭𝟵𝟯𝟴

 

El 5 de octubre de 1938, al sonar la campana de la cena, las hermanas acudieron a la enfermería al saber que Sor Faustina agonizaba, pasando un largo tiempo en oración junto al capellán hasta que la propia santa indicó que aún no era el momento de su partida. Tras regresar a su celda, la hermana Eufemia Traczyńska rezó para ser despertada en el momento del fallecimiento, un deseo que se cumplió providencialmente debido a una confusión de puertas al ir a avisar a Sor Amelia. Al llegar a la enfermería cerca de las once de la noche, presenciaron los últimos instantes de Sor Faustina, quien abrió ligeramente los ojos, sonrió e inclinó la cabeza mientras continuaban las oraciones con el cirio encendido.

Este relato es del Testimonio y las memorias de la Hermana Eufemia Traczyńska, una de las religiosas que estuvo presente en la habitación durante el fallecimiento de la santa la noche del 5 de octubre de 1938

 


 

 

 

Para los pequeños de la casa 


 


 

Oración por la mañana


 


 

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