El Papa León XIV convoca un consistorio de cardenales para junio: Hay que “relanzar” Evangelii gaudium
Fallece el sacerdote Miguel Ponce Cuéllar
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En la madrugada del viernes 17 de abril fallecía el sacerdote diocesano, Miguel Ponce Cuéllar, a los 90 años de edad.
D. Miguel era natural de Fuente del Maestre, cursó sus estudios en el Seminario Diocesano, Universidad Pontificia de Comillas y Universidad de Navarra.
Fue ordenado sacerdote en 1961 y comenzó su labor pastoral como coadjutor de la parroquia San Andrés, en Badajoz, desde 1963 hasta 1966, cuando fue nombrado prefecto y profesor del Seminario Diocesano, cargo que desarrolló durante 9 años. También fue profesor de varias asignaturas teológicas en el Centro Superior de Estudios Teológicos y en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Badajoz.
En 1975 fue nombrado capellán de las Carmelitas Descalzas, en Badajoz. También fue director espiritual de la Adoración Nocturna Española, nombrado en 1995.
La figura de D. Miguel estuvo muy unida a la Catedral de Badajoz. Fue nombrado canónigo penitenciario del templo catedralicio en 1977 y en 2005, elegido Deán de la S.I. Catedral de Badajoz.
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
El milagro del pan
17 Abril 2026
Lectura del santo evangelio según san Juan (6,1-15)
En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra
parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque
habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la
montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de
los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente,
dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?»
Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer.
Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.»
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?»
Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo.»
Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.»
Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido.
La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.»
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.
Palabra del Señor
Del Diario de Santa Faustina, 965
Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia. Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre. Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia.