Texto

Bienvenido a este Blogger de espiritualidad Franciscana: Paz y Bien

lunes, 26 de enero de 2026

         EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. 

FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm

 Hay que optar

26 Enero 2026


Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,22-30)

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios».

Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.

En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre».

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Palabra del Señor

 

A Jesús le están dando palos por todas partes. Le cuestionan todo y van a la yugular. Lo acusan de pertenecer a la esfera del mal, que sus obras por muy buenas que parezcan vienen del reino del Mal.

Y en cambio, Jesús con su palabra y obra está dando por finalizado el poder del mal en la vida de los hombres. El mal tiene ya fecha de caducidad. 

Ahora bien, hay que optar, la vida siempre nos obliga a tomar partido. No nos es posible hacerlo todo, quererlo todo, abarcarlo todo. No nos queda más remedio, que seleccionar y, esa selección nos juzga, pues nos revela lo que preferimos, lo que anteponemos a todo lo demás. Los maestros de la ley con su sabiduría han hecho su opción, han decidido no crecer, no aceptar la novedad del Reino, seguir en los límites cómodo de una fe que no le cambia el corazón y atrincherarse en ella aunque para ello tenga que negar lo evidente y hundir con malas artes al que viene a cuestionarle su vida y su fe.

En cambio, Jesús se ha puesto de parte de la vida y  nos recuerda la otra cara de la elección: el sacrificio que nunca es gratuito. Lo que en última instancia se elige es ser más, ser mejor. Y Jesús optó por un determinado estilo de vida, y eso le costó la vida misma: su vida estuvo tejida de múltiples sacrificios y la cruz es la firma final con la que él rúbrica su proyecto de amor. 

¡Hay que optar hermanos!

¡Paz y Bien!

No hay comentarios: