LOS SIETE DOLORES DE SAN
JOSE
SEGUNDO
DOMINGO
Antífona
(para todos los días):
¡Oh
feliz Varón, bienaventurado José!
A
quién le fue concedido no sólo ver y oír al Hijo de Dios,
a
quién muchos quisieron ver y no vieron, oír y no oyeron,
sino
también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
V: Rogad por
nosotros bienaventurado San José.
R: Para que
seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amen.
El
dolor: al ver nacer el niño Jesús en la pobreza.
La
alegría: al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la
gloria de esa noche.
Oh bienaventurado patriarca, glorioso
San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el
dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió
de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y
al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.
Por este dolor y gozo alcanzadnos que
después del camino de esta vida vayamos a escuchar las alabanzas de los ángeles
y a gozar de los resplandores de la gloria celestial.


No hay comentarios:
Publicar un comentario