FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, OFM
Solo una ley, la del amor, solo una plenitud, vivirlo
11 Marzo 2026
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (5,17-19En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.»
Palabra del Señor
"No he venido a abolir la ley sino a llevarla hasta sus últimas consecuencias"
Así es la ley de Dios, es una palabra interior que despeja el camino e invita a la creatividad.
Pues la ley y las normas solo viven hasta cuando los hombres se ponen a inventar el amor: El de Dios y el del hombre. Así fue como Jesús llevó la ley a su plenitud, en su propia persona, viviendo el amor hasta el extremo. A quienes lo matan, a pesar del precepto, responde con el perdón total. Canta la dicha de la mansedumbre, de la mirada limpia, de la misericordia, de la pasión por la justicia. ¿Ha habido alguna vez sobre la tierra un Dios más cercano a los hombres? ¿Y existe una ley más vivificante que el Evangelio? En esta escuela, los sencillos comprenden y encuentran en ella un sabor más puro que la miel. La ley llega verdaderamente a su plenitud.
Aunque ardamos de amor hasta morir, aún no habremos amado lo suficiente; nunca se ama bastante. El amor lo es todo, pues es Dios mismo. Solo una ley, la del amor, solo una plenitud, vivirlo.
¡Paz y Bien!

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