FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
Dicen y no hacen
03 Marzo 2026
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (23,1-12)
En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor
"Dicen y no hacen" Jesús desenmascara la incoherencia, la ostentación y la vanagloria de escribas y fariseos y, pone en guardia a sus discípulos contra el detestable vicio de la ambición, verdadero cáncer de la comunidad. Cualquier actitud de puras formas externas o de búsquedas de prestigio personal desvirtúa la fe y la religión convirtiéndola en idolatría. Jesús previene de los que dicen creer en Dios, ser muy fieles a la comunidad pero en el fondo solo se buscan así mismo y ponen a Dios y al que se pongan por medio, al servicio de sus propios intereses.
Jesús nos invita a no representar ningún papel en la vida de fe, a no vivir de la apariencia, a no usar un lenguaje que despista, a que lo que digas vaya avalado por los hechos, a optar por la humildad como estilo de vida, a entender que todos somos servidores, y el lugar más importante es el que exige el servicio mejor. El que sirve nunca se equivoca y siempre está más cerca de la verdad y de la genuina fe. ¿Tu sirve? ¿Tu servicio en la parroquia o en tu comunidad expresa la alegría de servir o es ocasión para manifestar tu "yo", tu prestigio, tu poder?
¡Paz y Bien!

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