Texto

Bienvenido a este Blogger de espiritualidad Franciscana: Paz y Bien

jueves, 28 de mayo de 2026

         EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. 

FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm

 Jesús sumo y eterno sacerdote

28 May 2026


Lectura del santo evangelio según san Mateo (26, 36-42)
Jesús fue con sus discípulos a un huerto, llamado Getsemaní, y le dijo: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».

Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia.

Entonces les dijo: «Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo».

Y adelántandose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».

Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos.

Dijo a Pedro: «¿No habéis podido velar huna hora conmigo? Velad y orad par ano caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil».

De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo: «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».

Palabra del Señor

 

 "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía...

Esta copa es la Nueva Alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por vosotros".

Celebramos hoy a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote que en la última cena nos dejó el legado más hermoso y la historia de amor jamás contada entre Dios y los hombres:  un pan partido y una copa rebosante. 

En este signo el Señor quiere expresar todo su amor. Un amor que no se retiene nada, que lo da todo y se da del todo y al dejarse comer, Cristo se hace uno con los suyos. 

Él es el único mediador entre Dios y los hombres, el nuevo sacerdote que no necesita de sacrificios de animales en ningún ara de altar, sino que Él mismo es la víctima, la ofrenda y el altar. 

Él también, con amor de hermano ha elegido a hombres de nuestro pueblo que por la imposición de las manos, participen de su sagrada misión para que nunca falte a su pueblo el alimento de su Palabra y la fortaleza de los sacramentos a fin de vivir en plenitud nuestra vida de hijos amados de Dios.

Demos gracias a Dios Padre por su Hijo, único sacerdote y por los que Él ha elegido para que configurándose con Él den testimonio constante de fidelidad y amor.

¡Paz y Bien!

 

No hay comentarios: