EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
Una fe a nuestra medida
30 May 2026
Lectura del santo Evangelio según san Marcos (11,27-33)
En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?»
Jesús les respondió: «Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme.»
Se pusieron a deliberar: «Si decimos que es de Dios, dirá: "¿Y por qué no le habéis creído?" Pero como digamos que es de los hombres...» (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)
Y respondieron a Jesús: «No sabemos.»
Jesús les replicó: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto.»
Palabra del Señor
La tensión con sus adversarios se vuelve palpable durante los últimos días de la vida terrena de Jesús.
Ha echado del templo a los vendedores y cambista y los jefes del templo
están que arden por este abuso de poder de Jesús a quien no aceptan como
enviado de Dios.
Jesús va a poner al descubierto los verdaderos móviles de sus adversarios: su
falta de fe. No creen en Jesús ni le reconocen como enviado de Dios.
Y así es, se puede ser muy religioso, asistir al culto con devoción, cumplir moralmente con todos los preceptos y, sin embargo, no creer en Dios.
Lamentablemente, a veces, como los jefes del templo, nosotros que nos decimos creyentes, podemos vivir nuestra fe de manera fragmentaria y con frecuencia sectaria.
ivimos una fe muy hecha a nuestra medida y que venga a justificar 'mi situación, mi modo de ver las cosas, mi comodidad y en definitiva mi poder'. Terminamos por dudar del que viene a mostrarnos un Dios más cercano y humano. Llegamos a cuestionar la autoridad de Jesús solo porque desestabiliza mis seguridades y costumbre en mi vivencia de la fe.
Podemos llegar a negar lo innegable y a mirar hacia otra parte. Y en cambio Jesús nos invita siempre a salir de nosotros y de nuestras convicciones, a recuperar la capacidad de sorprendernos en la fe ante un Dios 'tan conocido y cercano', a vivir de manera más armónica la fe y a descubrir que todo tiene sentido y encaja en el plan salvífico de Dios.
Si Jesús tiene autoridad es porque como Juan son gracia de Dios para su pueblo, Juan como indica su nombre es don de Dios y en Jesús Dios ha mostrado la plenitud de su gracia.
¿Realmente crees en Jesús el Hijo de Dios? ¿Qué autoridad tiene en tu vida?
¡Paz y Bien!

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