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sábado, 23 de mayo de 2026

          Reflexión del Evangelio del día

Centro de Predicación Bíblico Pastoral

Convento de San Valentín de Berrio Ochoa (Villava)

Centro de Predicación Bíblico Pastoral de los Dominicos de Villava en Navarra, España

24 de mayo 26


 Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 20-25

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»

Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?»

Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme.»

Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?»

Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero.

Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo podría contener los libros que habría que escribir.

Palabra de Dios.

 

 El testimonio de Pablo

Pablo vive casi el mismo proceso que Jesús: Acusaciones, interrogatorio, entrega a los romanos,– que quieren liberarle, a lo que los judíos se oponen- que no encuentran nada que mereciera la muerte.

En el final de los Hechos de los Apóstoles, San Pablo llega a Roma, la capital del Imperio, donde se le permite vivir bajo custodia militar pero con relativa libertad (Hch 28,16-20). Convoca a los líderes judíos para explicar su situación: encadenado por la esperanza de Israel, defiende su fidelidad a la Ley y los Profetas, mostrando que el Evangelio no contradice la tradición judía, sino que la cumple.

Durante dos años enteros (Hch 28,30-31), acoge a todos, anuncia con parresía (audacia) el Reino de Dios y el Señor Jesús, cumpliendo así  el mandato de Cristo de llevar el Evangelio "hasta los confines de la tierra" (Hch 1,8).

Este pasaje ilustra el triunfo de la misión apostólica: de Jerusalén a Roma, el Espíritu Santo impulsa la Iglesia entre judíos y gentiles, abolida la distinción por la revelación (Hch 10). Pablo, instrumento elegido, predica libremente pese a las cadenas, prefigurando la siembra de la semilla cristiana en el corazón del mundo pagano, que germinará en la Iglesia romana. Su ministerio en Roma confirma la cronología de su cautiverio y su plan misionero  (Rm 1,13; 15,24).

Pablo encarna la audacia evangélica en adversidad, invitándonos a proclamar a Cristo con libertad interior, fuente de misión perpetua de la Iglesia.

 

El testimonio de Juan

El Evangelio relata un diálogo entre Jesús, Pedro y el Discípulo Amado, enfatizando la obediencia personal a la voluntad de Cristo y el propósito del Evangelio: fomentar la fe en Jesús como Mesías e Hijo de Dios para tener vida en su nombre (Jn 20,30-312).

"Tú sígueme" (Jn 21,20-23): Pedro, recién investido como pastor ("Apacienta mis ovejas", v. 17), pregunta por el Discípulo Amado: "Señor, ¿y éste, qué?" Jesús responde con autoridad: "Si quiero que se quede hasta que venga, ¿qué te importa? Tú sígueme" (dos veces le dice ese "tu sígueme").

Este intercambio subraya la primacía de la vocación individual: Pedro debe enfocarse en su misión apostólica sin inmiscuirse en la de otros. Surge un rumor erróneo sobre la muerte del Discípulo Amado (v. 23), que el evangelista corrige, mostrando la fidelidad del testimonio ocular. El Discípulo Amado destaca por su cercanía íntima a Jesús  (Jn 13,23; 20,2; 21,), "el que vio y creyó" ante el sepulcro vacío (Jn 20,83), modelo de fe contemplativa frente al ardor activo de Pedro.

Testimonio del Evangelio Jn 21,24-25: "Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas y las ha escrito" v. 24 Juan ha recopilado estos hechos con un fin preciso: "para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre"). Esto conecta con la fe nacida del encuentro personal con el Resucitado, más allá de lo escrito.

 

Centro de Predicación Bíblico Pastoral

 

 

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