EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA, ofm
Dios está en el corazón de la vida
27 Julio 2026
Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,31-35)
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra
parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza
que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando
crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las
hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de
los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de
harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en
parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del
profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la
fundación del mundo.»
Palabra del Señor
Descoloca tanta humildad y sencillez.
Dios nos pide paciencia. Dios nos pide confianza. Dios nos pide humildad.
Dios no nos quiere que se nos suba a la cabeza la fiebre del protagonismo, y la lógica de la eficacia tan en boga en estos tiempos. La Palabra nos propone otra lógica: Dios está en el corazón de la vida. Y que ni quien planta, ni quien riega, es decir nosotros, somos tan determinante para el resultado final. Sólo lo es Dios, que da el desarrollo y el crecimiento a la semilla y, más tarde, a la planta.
Aquí radica el "éxito" de nuestras empresas: "sin mi, no podéis hacer nada". Es la primacía de la GRACIA en nuestras vidas. Sólo en comunión con Cristo, lo podemos todo. Sólo junto a Él, participamos en el milagro de producir resultados grandiosos y así, confiando en su fuerza y en su amor, la minúscula semilla de mostaza como la de la levadura encierran la promesa de una fecundidad extraordinaria.
¡Paz y Bien!
n de la vida
27 Julio 2026
Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,31-35)
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra
parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza
que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando
crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las
hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de
los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de
harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en
parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del
profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la
fundación del mundo.»
Palabra del Señor
Descoloca tanta humildad y sencillez.
Dios nos pide paciencia. Dios nos pide confianza. Dios nos pide humildad.
Dios no nos quiere que se nos suba a la cabeza la fiebre del protagonismo, y la lógica de la eficacia tan en boga en estos tiempos. La Palabra nos propone otra lógica: Dios está en el corazón de la vida. Y que ni quien planta, ni quien riega, es decir nosotros, somos tan determinante para el resultado final. Sólo lo es Dios, que da el desarrollo y el crecimiento a la semilla y, más tarde, a la planta.
Aquí radica el "éxito" de nuestras empresas: "sin mi, no podéis hacer nada". Es la primacía de la GRACIA en nuestras vidas. Sólo en comunión con Cristo, lo podemos todo. Sólo junto a Él, participamos en el milagro de producir resultados grandiosos y así, confiando en su fuerza y en su amor, la minúscula semilla de mostaza como la de la levadura encierran la promesa de una fecundidad extraordinaria.
¡Paz y Bien!

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