SAN JOSÉ DE CALASAZ
Nació en
Aragón, España, en 1556, hijo del gobernador de la región.
Su padre
deseaba que fuera militar, pero los religiosos que lo instruyeron en su niñez
lo entusiasmaron por la vida sacerdotal, y pidió que le dejaran hacer estudios
eclesiásticos. Desde muy pequeño su gran deseo era poder alejar el mal y el
pecado de las almas de los demás.
En el colegio
se burlaban de él los compañeros, porque les perecía demasiado piadoso, pero
poco a poco con su amabilidad los fue ganando a su favor.
Siendo universitario tuvo que huir de la ciudad donde estudiaba porque una mujer joven pretendía hacerlo pecar. Imitaba así a José el de la Biblia, que prefirió perder cualquier amistad aunque fuera de persona de alta clase social, con tal de no ofender a Dios.
Siendo universitario tuvo que huir de la ciudad donde estudiaba porque una mujer joven pretendía hacerlo pecar. Imitaba así a José el de la Biblia, que prefirió perder cualquier amistad aunque fuera de persona de alta clase social, con tal de no ofender a Dios.
Su padre
deseaba que José fuera el heredero administrador de sus muchos bienes y
riquezas. Pero en una gravísima enfermedad, el joven le prometió a Dios que si
le concedía la curación, se dedicaría únicamente a trabajar por la salvación de
las almas. El joven curó de la enfermedad, y entonces el papá le permitió
cumplir su promesa, y fue ordenado sacerdote. Ya antes se había graduado de
doctor en la universidad de Alcalá.

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