SANTA LAURA MONTOYA,
LA PRIMERA SANTA COLOMBIANA
21 DE OCTUBRE
Después de pasar 9 años en silla de ruedas y de sufrir una larga y penosa
agonía, es llamada a la Casa del Padre en 1949, dejando a su Congregación, en expansión,
con 90 casas en tres países y 467 religiosas.
Uno de los milagros por intercesión de Santa Laura, aprobados por la Santa
Sede, es la curación de un cáncer en estado terminal de doña Herminia Gonzáles
de Álvarez, que vivía en Medellín en 1993.
Los restos de la santa colombiana, descansan en el Santuario de la Luz, en
la ciudad de Medellín, en el que se puede visitar la habitación donde ella pasó
los últimos momentos de su vida y se puede observar sus reliquias como el
primer hábito que usó, sus silicios, un mechón de cabello, entre otros
personales.
Esta sed de hacer conocer a Jesucristo se resume en su famosa frase: “Dos
sedientos, Jesús mío: Tú de almas y yo de saciar tu sed”. Asimismo, una de las
primeras oraciones que la Santa enseñó a los indígenas fue la jaculatoria:
“María, madre mía, sálvame”.

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