LOS SIETE DOLORES DE SAN JOSE
TERCER DOMINGO
Antífona
(para todos los días):
¡Oh
feliz Varón, bienaventurado José!
A
quién le fue concedido no sólo ver y oír al Hijo de Dios,
a
quién muchos quisieron ver y no vieron, oír y no oyeron,
sino
también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
V: Rogad por
nosotros bienaventurado San José.
R: Para que
seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amen.
El
dolor: cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión.
La alegría:
dada con el nombre de Jesús.
Oh ejecutor obedientísimo de las leyes
divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima que el Redentor Niño derramó
en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el nombre de Jesús que entonces
se le impuso, os confortó y llenó de alegría.
Por este dolor y este gozo alcanzadnos
el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo
nombre de Jesús en el corazón y en los labios.
Padrenuestro,
Ave y Gloria.