EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA.
FRAY MANUEL DÍAZ
BUIZA, ofm
Conviene que uno
muera por el pueblo
28 Marzo 2026
Lectura
del santo Evangelio según san Juan (11,45-57)
En aquel tiempo, muchos judíos que habían
venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero
algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.
Los sumos sacerdotes y los fariseos
convocaron el Sanedrín y dijeron: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos
signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos
destruirán el lugar santo y la nación».
Uno de ellos, Caifás, que era sumo
sacerdote aquel año, les dijo: «Vosotros no entendéis ni palabra; no
comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la
nación entera».
Esto no lo dijo por propio impulso, sino
que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que
Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para
reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte.
Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a
la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el
tiempo con los discípulos.
Se acercaba la Pascua de los judíos, y
muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para
purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: «¿Qué os
parece? ¿Vendrá a la fiesta?».
Los sumos sacerdotes y fariseos habían
mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.
Palabra del Señor