SAN BENITO, ABAD
PATRONO DE EUROPA
11 DE JULIO
Padre del monasticismo occidental, decidió abandonar Roma
y el mundo para evitar la vida licenciosa de dicha ciudad. Vivió como ermitaño
por muchos años en una región rocosa y agreste de Italia. En Vicovaro, en
Tívoli y en Subiaco, sobre la cumbre de un farallón que domina Anio, residía
por aquél tiempo, una comunidad de monjes, cuyo abad había muerto. Decidieron
pedirle a San Benito que ocupara su lugar. Al principio se negó, pero luego
cedió ante la insistencia. Pronto se puso en evidencia que las estrictas
nociones de disciplina monástica que San Benito observaba, no se ajustaban a
ellos, porque quería que todos vivieran en celdas horadadas en las rocas. El
mismo día retornó a Subiaco, no para seguir llevando una vida de retiro, sino
con el propósito de empezar la gran obra para la que Dios lo había preparado
durante esos tres años de vida oculta. No tardaron en reunirse a su alrededor
los discípulos atraídos por su santidad y por sus poderes milagrosos.