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lunes, 7 de septiembre de 2026

HOY, 7 DE SEPTIEMBRE,

CELEBRAMOS A SANTA REGINA.

 

Santa Regina, también conocida como Santa Reina, fue una joven cristiana que vivió en el siglo III en la antigua Galia, en una época en la que los cristianos eran perseguidos por su fe.

Desde muy joven decidió entregar su vida a Dios y mantenerse firme en sus creencias, a pesar de las dificultades y amenazas. Fue encarcelada y sufrió martirio por no renunciar a su fe.

Santa Regina es recordada como ejemplo de fortaleza, valentía y fidelidad a Dios. Su historia nos recuerda que, incluso en los momentos más difíciles, podemos mantener la esperanza y confiar en el Señor.

 

 


 VIII CENTENARIO 

DE LA MUERTE DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

 

 


 

 

Los Lunes oramos por las Almas del Purgatorio


 

 


 

Oración Diaria del Lunes

 

 







 

IMAGEN QUE NOS HABLA



 


         Reflexión del Evangelio de hoy

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.

Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay

“¿Hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?”


Lectura del santo evangelio según san Lucas 6, 6-11

Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.

Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.

Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.

Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada: «Levántate y ponte en medio».

Y, levantándose, se quedó en pie.

Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».

Y, echando en tomo una mirada a todos, le dijo: «Extiende tu mano».

Él lo hizo y su mano quedó restablecida.

Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.

Palabra de Dios.

 

Oremos en el día de hoy

 

 



 






Lectio Divina


 


 

 



 


Del Diario de Santa Faustina, 4

 

Oh Jesús mío, por la confianza en Ti Trenzo miles de coronas y sé que a todas florecerán Y sé que florecerán cuando las Ilumine el Sol Divino.

Oh gran y Divino Sacramento Que ocultas a mi Dios Jesús acompáñame en cada momento, Y ningún temor invadirá mi corazón.

 

 


 

 Toma Nota

 



 

 

Oramos para descansar bien


 


 

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¡Recibelo!