La nueva capilla española de la Inmaculada en Tierra Santa: un camino de fe en medio del conflicto
Reflexión del Evangelio de hoy
Hna. Águeda Mariño Rico
Congregación de Santo Domingo
30 de enero de 2026
Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús decía al gentío: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Palabra de Dios.
Del Diario de Santa Faustina, 848
Hablad al mundo de Mi Misericordia. Que toda la humanidad conozca Mi Misericordia insondable. Esta es una señal del fin de los tiempos, tras el cual llegará el día de la justicia. Mientras aún haya tiempo, que recurran a la fuente de Mi Misericordia, que se acojan a la Sangre y al Agua que brotaron para ellos.