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domingo, 15 de marzo de 2026

Hoy celebramos el Cuarto Domingo de Cuaresma, “Domingo Laetare”: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?»

 


 

https://www.aciprensa.com/noticias/59163/cuarto-domingo-de-cuaresma

 

  IV DOMINGO DE CUARESMA

 

 


 

 

NOVENA A SAN JOSÉ

Varón justo, custodio del Verbo y amparo de la Iglesia

Alberto José González Chaves, Pbro.

DÍA SEXTO



Oración al Padre

        Padre eterno, fuente de toda luz y de toda paternidad en el cielo y en la tierra: tu Verbo hecho carne, Jesucristo nuestro Señor, quiso aprender a obedecer y amar en el silencio del hogar de Nazaret, bajo la mirada vigilante y humilde de José, tu siervo fiel.

Tú quisiste confiar a este varón justo las dos maravillas más grandes de tu amor: Jesús, tu Hijo amado, y María, la llena de gracia.

Haz que al contemplar su fe sin ruido, su obediencia pronta, su fortaleza escondida y su corazón limpio y fiel, aprendamos también nosotros a vivir el Evangelio en la sencillez de cada día, a custodiar la gracia recibida y a perseverar en el bien aun cuando la noche parezca larga.

Tu Hijo quiso vivir sujeto a José en la tierra, porque en este santo Patriarca pusiste un misterio de paternidad espiritual para toda tu Iglesia.

Concédenos, pues, que al acercarnos a él con confianza filial aprendamos la fidelidad escondida de Nazaret, la obediencia pronta a tu voluntad y el amor silencioso que sostiene la vida cristiana.

Por Jesucristo, tu Hijo, que quiso vivir sometido a la autoridad terrena del carpintero de Nazaret y amarle con amor filial. Amén.

  

LOS SIETE DOLORES DE SAN JOSE

SÉPTIMO DOMINGO
 
 

 
 

 

Antífona (para todos los días):
 

¡Oh feliz Varón, bienaventurado José!

A quién le fue concedido no sólo ver y oír al Hijo de Dios,

a quién muchos quisieron ver y no vieron, oír y no oyeron,

sino también abrazarlo, besarlo, vestirlo y custodiarlo.
 

V: Rogad por nosotros bienaventurado San José.

R: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amen.


 El dolor: cuando sin culpa pierde a Jesús, y lo busca con angustia por tres días.

 La alegría: al encontrarlo en medio de los doctores en el Templo.

 
Oh modelo de toda santidad, glorioso San José, que habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús, le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta que, lleno de gozo, le hallasteis en el templo, en medio de los doctores.

 Por este dolor y este gozo, os suplicamos con palabras salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor para que jamás nos suceda perder a Jesús por algún pecado grave. Mas, si por desgracia le perdiéramos, haced que le busquemos con tal dolor que no hallemos sosiego hasta encontrarle benigno sobre todo en nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar eternamente con Vos sus divinas misericordias. 

Padrenuestro, Ave y Gloria.
 
 
 
 

 

 

 

 CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

ALEGRÍA


 



 

15 de marzo


 


 

Oración Diaria del Domingo


 




 

IMAGEN QUE NOS HABLA



 


     EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA

FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA,ofm

 Jesús es la luz

15 Marzo 2026


Lectura del santo evangelio según san Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»

Unos decían: «El mismo.»

Otros decían: «No es él, pero se le parece.»

Él respondía: «Soy yo.»

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.

Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»

Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»

Otros replicaban: «¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»
Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»

Él contestó: «Que es un profeta.»

Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»

Y lo expulsaron. 

Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del hombre?»

Él contestó: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»

Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»

Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él.

Palabra del Señor